“Hacer más grande la esperanza y más pequeño el miedo”

Le damos una gran bienvenida a las cinco mujeres que se acaban de unir al proyecto de PBI Colombia como brigadistas de terreno. En medio de pandemia viajaron de Italia, Alemania, Estado Español, Noruega y Francia para acompañar a personas defensoras de derechos humanos que acompañamos en Colombia. Aquí se presenten y hablan de sus motivaciones para apostar para la paz y la defensa de derechos humanos en el país.

Giulia, Italia

Mi historia con PBI empieza el año pasado cuando tuve la increíble oportunidad de conocer a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó y su camino de resistencia no violenta, una experiencia muy enriquecedora que cambió mucho mi perspectiva y me abrió los ojos sobre la situación de los defensores de derechos humanos en Colombia.

En este contexto también conocí a las voluntarias de PBI y escuchando sus historias sentí que quería regresar pronto a Colombia para conocer más y comprometerme en el trabajo de acompañamiento a organizaciones, defensores y comunidades que cada día arriesgan sus vidas para apostarle a la paz y a la justicia.

Lo que más me llamó la atención de la forma de trabajar de PBI fue el principio de la no injerencia en el trabajo de las personas defensoras, un concepto que parece muy sencillo y que sin embargo es extremamente diferente de lo que suelen hacer las organizaciones internacionales. Para mí, que durante mis estudios me cuestioné mucho el concepto de desarrollo y su imposición desde el norte global a otras zonas del mundo, este principio es sumamente importante y me convenció de que trabajar con PBI será mi forma de aportar mi granito de arena a la mejora de la situación de los derechos humanos.

Estoy muy contenta de haber llegado a Colombia, después de muchos meses soñando con este momento, y tengo muchas ganas de incorporarme al equipo de Barranca!

Gemma, Estado Español

Mi nombre es Gemma, nací en Barcelona hace 37 años. Vengo con PBI Colombia porqué amo esta tierra y sus organizaciones de base que quieren tierra, memoria, justicia y paz. Porqué me siento cómoda con los principios de PBI de no injerencia, horizontalidad, consenso. Porqué quiero que mi estatus de europea sirva para algo. Porqué era un sueño que tenía y que había olvidado. Porqué necesito salir de mí y caminar hacia el nosotras/os. Porqué quiero apoyar un Acuerdo de Paz que es un faro para el mundo. Porqué acompañamos organizaciones potentes, históricas, comprometidas con su territorio y la dignidad. Porqué significa trabajar con un equipo maravilloso que sólo quiere que las personas defensoras de derechos humanos en Colombia puedan hacer su trabajo sin ser perseguidas. Porqué quiero hacer más grande la esperanza y más pequeño el miedo.

Elise, Noruega

Conocí a PBI a través de un voluntariado que hice en el 2013 con una organización que se llama el Comité Noruego en Solidaridad con América Latina. Desde entonces lo he tenido presente como algo que quería hacer en algún momento, y pues, ¡aquí estoy!  El lema de PBI es “abriendo espacios para la paz”, y aunque chévere quizás no es la palabra correcta, de cierta forma la manera en la que PBI trabaja para cumplir con el lema es bastante chévere. Pues, estamos en Colombia como representantes de la sociedad internacional, para apoyar y dar nuestro aporte para que no sean violados los derechos humanos y que se logre una paz estable y duradera, pero sin hacer injerencia. Acompañamos a petición a las comunidades, las organizaciones y las personas defensoras de derechos humanos acá en Colombia, porque son ellas que saben y conocen lo que se debe hacer y cómo se debe hacerlo. Es por eso que me gusta tanto PBI y estos días de formación, aunque han sido intensas, me lo deja aún más claro. ¡Me da mucha ilusión y tengo muchas ganas ahora de incorporarme al equipo de Barrancabermeja!

Alexa, Alemania

Cuando les avisé a mi familia y a mis amigos y amigas de que me iba a Colombia para ser voluntaria con PBI, algunos me llamaron valiente, tanto por ir a Colombia en general como por hacer este tipo de trabajo. Pero yo no lo veo así. Cierto, Colombia es un país complejo con una historia de conflicto. Pero los que son realmente valientes son las personas, comunidades y organizaciones acompañadas que siguen luchando por sus derechos y sus tierras a pesar de las amenazas y agresiones que sufren por su trabajo. Para mí es muy emocionante y me hace mucha ilusión formar parte de este proyecto. El mandato y los principios de PBI me permiten usar mis privilegios de ser europea de una manera que no intenta de imponer nuestros propios conceptos. Más bien me encanta la idea de contribuir a la creación de espacios más seguros para que aquellas personas y organizaciones que mejor conocen su entorno y sus necesidades, puedan realizar su labor que es fundamental para conseguir una paz verdadera y justicia social en Colombia. Durante los próximos 18 meses espero conocer a gente interesante, aprender más sobre su realidad vivida y su trabajo tan importante y además entender mejor la historia y actualidad de Colombia.

Lena, Francia

Tras la participación a eventos donde personas colombianas defensoras de los derechos humanos en gira en Europa contaron sobre su lucha, y gracias a la sugerencia de un representante colombiano de los pueblos indígenas exiliado en Francia de postular como voluntaria de terreno en PBI, conocí a este super proyecto. Varios principios llevados por PBI, sobre todo la no-injerencia, la no-violencia y la horizontalidad, me parecen modelos de funcionamiento excelentes para lograr a sus diversos objetivos.

Luego de varios aplazamientos debido a la pandemia de Covid-19, estamos por fin en Colombia, dispuestos a participar al proyecto que me permitirá conocer la situación de las personas defensoras con mis propios ojos y a su lado acompañándolas, por lo cual tengo mucho entusiasmo.

En alguna medida, la pandemia silenció la situación de los defensores de derechos humanos, por lo cual me siento afortunada poder participar, aunque con estas complicaciones sanitarias en visibilizar a estas luchas.

¡Les damos la bienvenida a las cinco!

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