Credhos

Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos

Credhos nació en la ciudad petrolera de Barrancabermeja en los años 80. La toma paramilitar de esta ciudad en 2000 originó el éxodo de muchos miembros de Credhos a causa de las denuncias que realizaron por las violaciones de derechos humanos que se estaban produciendo en la región. Esta organización, ha trabajado a favor de la paz durante los últimos dos años, impulsando la pedagogía para la paz para que la población entienda en que consisten los acuerdos de paz y para que se apropien de ellos y exijan su cumplimiento.

La Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos es una organización no gubernamental integrada por personas de la sociedad civil de la región del Magdalena Medio. Fue fundada en 1987 para la promoción, defensa y protección de los derechos humanos, la democracia y el Derecho Internacional Humanitario (DIH). Es una de las organizaciones más visibles en Barrancabermeja y el Magdalena Medio. Trabaja en conjunto con otras organizaciones de base y el movimiento social en la región para fortalecer la participación de la sociedad civil en la construcción de paz y llamar atención sobre violaciones de derechos humanos.

Yesid Triana (CREDHOS) y Andrés Ortiz (CREDHOS) pintan un mensaje en un muro en la Comunidad de Mina Walter, San Pablo, Sur de Cesar durante un aco

Historia de Credhos

Credhos nació en la ciudad de Barrancabermeja como una alternativa civilista de vida y dignidad ante la violación sistemática de los derechos humanos cometidas por los grupos armados que participan en el conflicto colombiano. La Corporación nace como respuesta a la violencia generada con el asesinato, en 1986, de Leonardo Posada Pedraza, representante a la Cámara del partido de la Unión Patriótica (UP) y primer militante de la UP asesinado,  dando inicio al plan de exterminio de esta fuerza política a manos del paramilitarismo. El deseo de la organización de desenmascarar a los implicados de este crimen adquiere un coste muy alto ya que Credhos pierde siete de sus integrantes entre 1991 y 1992 y la casi totalidad de su directiva se ve obligada a dejar la ciudad y hasta el país.

Con la toma paramilitar de Barrancabermeja en diciembre del año 2000 y en enero del 2001, Credhos sufrió un fuerte éxodo de sus miembros que se prolongó hasta marzo de 2005. Estos hechos llevaron a la conformación de una nueva junta directiva con la que Credhos estabilizó la organización por la defensa de los derechos humanos. Desde su creación, Credhos no ha dejado de recibir acoso y amenazas por el trabajo de denuncia que realiza en todo el Magdalena Medio.

Trabajo

Una gran parte del trabajo es denunciar las violaciones de derechos humanos en la región; de hecho, Credhos recibe cerca de 800 denuncias anualmente por parte de personas y comunidades. Además, promueve los derechos humanos a través de talleres, capacitaciones y asesoría legal. Tanto antes como después de la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno colombiano y las Farc en 2016, la organización ha trabajado impulsando una pedagogía para la paz para que la población entienda en qué consisten los acuerdos y para que se apropie de ellos y exija su cumplimiento. Su trabajo se enfoca tanto en los derechos civiles y políticos como en los derechos económicos, sociales y culturales, además de aquellos que se dirigen a la protección de colectivos más vulnerables en el contexto colombiano, tales como los derechos de las víctimas del conflicto armado.


Entrevista: “Jugamos un papel importante en la búsqueda de la paz”, Iván Madero (abril de 2016)

Paz: Permanecer en nuestro territorio sin temores (julio de 2016)


Credhos tiene su sede en Barrancabermeja (Santander) y la cobertura territorial de su trabajo es la región del Magdalena Medio (municipios como Puerto Wilches, Yondó, Sabana de Torres, San Pablo, Cantagallo y Sogamoso, entre otros).


Cuentos del terreno: Entre cacao y carbón (junio de 2016)


Trabajo de denuncia de estructuras neoparamilitares

Dientes de león

Durante muchos años, Credhos ha documentado la presencia y el actuar de los grupos neoparamilitares en la región, ya que representan un riesgo inminente en su contra y en contra de la población civil. Este trabajo de documentación se ubica en un contexto de un nivel muy alto de impunidad en Colombia, y especialmente en casos de violaciones de derechos humanos y agresiones contra personas defensoras. Por la falta de investigaciones eficientes por parte de las autoridades[1], en los últimos años han jugado un papel fundamental en documentar nuevas estructuras y sus territorios de dominio a través de métodos innovadores. Aparte de recoger testimonios de víctimas directamente, usan muy activamente redes sociales para extraer información.

Esta manera de estudiar todas las violaciones de derechos humanos en conjunto permite entender el contexto de forma amplia para así descifrar las dinámicas del conflicto armado o “guerra urbana”. En definitiva, saber localizar al grupo armado del que se trate e identificar patrones de conducta. El estudio y la comprensión de estos “microcontextos” a partir de las denuncias de las víctimas y sirviéndose de las redes sociales; permite hacer trascender las microhistorias e hilvanarlas entre sí de forma congruente, construyendo una narrativa más elaborada y compleja que permite pasar de las versiones individuales de las víctimas a mostrar cómo está tejida la estructura jerárquica del neoparamilitarismo.

Después del trabajo de documentación e investigación inicia la fase de denuncia dirigida a los entes competentes (como por ejemplo la Fiscalía y la Procuraduría) generándoles presión política para lograr apertura de investigaciones formales y capturas. Paralelamente, denuncian todos los hallazgos ante los medios de comunicación evidenciando cómo y quién afecta los derechos humanos de las comunidades.

A través esta forma de trabajar, basada en la confianza de la comunidad y las víctimas y el coraje de denunciar, Credhos permitió que la red de estructura neoparamilitar que operaba en la comuna 1 de Barrancabermeja, formada por veinte barrios, fuera descubierta en 2016 debido a los lazos que se evidenciaron entre los miembros de esta estructura en las redes sociales[2].

Las acciones de Credhos de denuncia a estas estructuras van directamente ligadas a generar garantías de seguridad, no solamente para los y las defensoras de los derechos humanos que reciben amenazas y ataques por estos grupos, sino también para la comunidad en su conjunto.  Su lucha en contra de la impunidad contribuye a la creación un ambiente más favorable para ejercer la labor de defensa de los derechos humanos y en definitiva en la construcción de un mejor Estado de Derecho.

Por un lado, su proactividad y su valiente actitud generan compromisos, responsabilidades y obligaciones en la fuerza pública, que ha de cumplir con su papel constitucional de velar por la seguridad ciudadana. Las varias capturas de altos mandos de estas estructuras así lo evidencian: capturas a varios miembros del Clan del Golfo: alias Ochoa,[3] alias Pajas,[4] alias Porras,[5] alias Cachetes[6], entre otros.

Por otro lado, el hecho de poner en práctica ellos mismos esta “investigación de contexto”, reivindicación que hacen a la Fiscalía a la hora de concluir sus análisis, les hace fuertes en documentación y análisis de la situación de la región. El problema de las investigaciones que lleva a cabo la institucionalidad es que, en muchos casos, la condena es sólo por el último delito cometido por la persona y al cabo de un margen corto de tiempo los miembros de estas estructuras son liberados[7], por lo que Credhos vuelve a denunciar la situación, evidenciando así que sólo teniendo en cuenta el contexto se pueden llegar a conocer con éxito las estructuras y mostrando también que el desmantelamiento de estas redes es una cuestión de voluntad real, lo que retroalimenta la confianza de la comunidad en ellos. En su incidencia política, Credhos trabaja sistemáticamente para lograr un cambio en la metodología en la investigación de la Fiscalía y la aplicación de la Unidad de Análisis de Contexto a la región del Magdalena Medio.

El éxito de su trabajo crea confianza. Esta confianza, les es básica a la hora de implementar su trabajo integral en la promoción de los derechos humanos, desde la reconstrucción del tejido social en los barrios con grupos de mujeres, jóvenes y niños, hasta la formación de comunidades en los acuerdos de paz, pasando por el fortalecimiento de los líderes de los municipios en temas de participación y organizativos.

Amenazas y agresiones

Durante la historia de la corporación, los integrantes de la junta directiva han recibido muchas amenazas que en los últimos años se han multiplicado. Durante el pasado año 2016, fueron constantes las llamadas, mensajes de texto o en las redes sociales, correos electrónicos y panfletos amenazantes que muchas veces se enviaron no sólo a miembros de la organización, sino también a sus familiares. La organización presume que el incremento de amenazas está relacionado con su trabajo en pro del proceso de paz y la implementación de los Acuerdos en región, pero sobre todo, a su trabajo de denuncia contra estructuras neoparamilitares que operan en el Magdalena Medio.

Francisco Campo
Foto: Julien Menghini

Riesgos, amenazas y agresiones contra Credhos: 201420152016


Medidas de protección

Desde el año 2000, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha otorgado medidas cautelares a los miembros de la junta directiva de Credhos.

Premios y Reconocimiento

En 2008 y 2009, el Consejo Municipal de Barrancabermeja, la Alcaldía de Barrancabermeja y la Asamblea Departamental de Santander reconocieron públicamente la labor de Credhos.

En 2009, la Diócesis de Barrancabermeja otorgó la Estatuilla San Pedro Claver a David Ravelo, en este entonces miembro de Credhos en reconocimiento a su labor.

En 2016, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas notifica a Credhos como sujeto de reparación colectiva dentro de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras (Ley 1448 del 230 de junio de 2011). Así lo reconoció en su discurso la directora Territorial de la Unidad Especial para la Atención y Reparación a las Víctimas del Magdalena Medio “Credhos es una de las pocas organizaciones a las que se le reconoce el compromiso y la reparación en la región. Es una organización de base que tiene un respaldo comunitario importante y que es el “patrimonio histórico en la defensa de los DDHH”.


Sentir para contarlo: Credhos es ya un sujeto de reparación colectiva (diciembre de 2016)


Iván Madero

Una década de exilio, con un océano de por medio, no le ha distanciado de los problemas de su país. Tal vez porque el exilio es otra forma de lucha y el deseo de retornar siempre estuvo ahí. Ahora ha tomado las riendas de la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos, la organización en la que Iván Madero se integró pocos años después de ser fundada y de la que tuvo que irse en 2001 para salvar su vida. Iván llegó a su junta directiva en 1993, tras decenas de asesinatos políticos, entre ellos los de varios integrantes de Credhos. Iván y su esposa, después de un tiempo durmiendo cada noche en un lugar distinto con la compañía de PBI, decidieron marcharse. A su regreso del exilio asume la presidencia de Credhos, iniciándose otra etapa en la historia de la organización marcada por el encarcelamiento de David Ravelo y por la nueva situación creada con el accionar de los grupos de neoparamilitares y sus distintas alianzas.

Ivan Madero, Credhos
Iván Madero, presidente de Credhos

Acompañamiento internacional

PBI acompaña a Credhos desde 1994.

Iván Madero Vergel de Credhos habla sobre el acompañamiento de PBI

Miguel y Laura 1° Mayo grande


Notas de pie:

[1]Credhos, Análisis de contexto: Violación a los derechos humanos y dinámica de los actores armados, septiembre de 2016
[2] Ibid. Análisis de contexto: Violación a los derechos humanos y dinámica de los actores armados
[3] HBS Noticias: Capturado Unsey Ochoa, capo del ´Clan del Golfo´ en Barrancabermeja, 5 de noviembre de 2016
[4] Vanguardia: Fue capturado ´Pajas´, el jefe del clan Úsuga, 12 de junio de 2015
[5] Enlace TV: Capturado Alias “Porras” y su escolta, 22 de julio de 2016
[6] Caracol: Cayó alias ‘Cachetes’, presunto sicario de temida banda en Cartago, Valle, 19 enero 2016
[7] Op. cit. Análisis de contexto: Violación a los derechos humanos y dinámica de los actores armados

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PBI abre espacios para la paz

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