Los cincuenta años de perseverancia de Doña Brígida

En puntillas María Brígida intenta alcanzar los rollos de lienzo que se encuentran en el estante superior de su casa; el que busca cae al piso. Con las manos temblando y visiblemente nerviosa Brígida se agacha para recogerlo. “No es el momento para mostrar esto, pues estamos celebrando nuestros veinte años de la creación de la Comunidad de Paz. Es un día esperanzador”, nos dice y nos sentimos un poco mal por haberle pedido que nos muestre una de sus más famosas pinturas. Lo desenrolla en su humilde patio que está lleno de flores silvestres y coloridos porque allí hay más luz.

Nos mareamos con ver tanta violencia en este trapo de más de un metro de ancho. En una parte caminan uniformados con armas largas que se llevan a otros hombres, mujeres, niños desangrados. Brígida suspira y dice: “ha sido muy difícil pintarlo”. En el cuadro plasmó la infame masacre de La Resbalosa y Mulatos donde militares y paramilitares – algunos condenados por la justicia – asesinaron y descuartizaron a ocho personas en 2005.

cuadro masacre Doña Brigidacuadro masacre 2005 SJA

Brígida es una mujer pequeña y sonriente de sesenta y ocho años que siempre lleva su pelo plateado en dos trenzas. Vino al Urabá hace exactamente medio siglo, en 1967, cuando estas tierras eran pura selva y algo misterioso. Se instaló en los montes de San José de Apartadó y vivió con los animales en medio de este impresionante hábitat, un verdadero paraíso si no hubiera sido por lo que pronto estalló la guerra. En los años setenta comenzó a trabajar con las bananeras que se estaban expandiendo en toda el Urabá, pero al darse cuenta de la explotación de los trabajadores – cuenta por ejemplo que tenían jornadas diarias de hasta veinte horas y solo les pagaban diez – se metió en el sindicato y apoyó la reivindicación de los derechos de los trabajadores. Como era de esperar, la bananera la despidió.

En su tierra elegida estalló la guerra desde los años setenta, primero llegó la guerrilla de las Farc, luego el Ejército Popular de Liberación (EPL) y en los noventa los paramilitares que llevaron el conflicto armado a otro nivel de brutalidad. Brígida ha vivido grandes tragedias, ha llorado la muerte de 300 líderes en su comunidad, perdió un hermano y una hija y se ha enterado de masacres sobre masacres.

Pero en 2005 no hubo solo la masacre de La Resbalosa y Mulatos, nos cuenta Brígida mientras observamos su bello y brutal cuadro. Un día después de Navidad murió su hija Elisenia, de quince años, quien pasó su último 25 de diciembre bailando con amigos y familiares en otra vereda, La Cristalina. Allí llegó el Ejército en la madrugada y disparó sobre las personas que aún estaban durmiendo. Murieron Elisenia junto con cinco amigos. El General Luis Alfonso Zapata luego informó a la prensa que murieron seis guerrilleros de las Farc[1]. Brígida recuerda que supo lo que había sucedido aún antes de que una señora tocara su puerta con las manos sudadas, los nervios al piso, buscando las palabras precisas que podrían suavizar la terrible verdad, pero Brígida se adelantó: “yo sé que es lo que me va a decir. ¿Cierto a mi hija la mataron?”

Doña Brígida

Brígida pinta desde niña y quizás por esto mantiene esta sonrisa genuina que siempre lleva cuando la visitamos. Sus 600 cuadros son un testimonio histórico de lo sucedido, un homenaje al dolor que ha causado la guerra y a la esperanza que nació cuando crearon la Comunidad de Paz. “Nosotros no podemos olvidar la historia y la memoria de nuestros seres queridos que han muerto porque si perdemos eso, nos acaban”, asegura.

Brigida
Foto: Charlotte Kesl Photography

También hace pulseras, aretes, collares, teje mochilas y enseña a todo el mundo a que se interese en las artesanías. Adora las plantas y para cada enfermedad conoce un remedio natural. Cocina dulce de papaya con coco, un plato típico de la costa atlántica que aprendió de costeños que llegaron a la región para trabajar con las bananeras. Doña Brígida es una lideresa de la Comunidad de Paz; durante años fue miembro del Consejo Interno y viajó a otros países para contar la historia de San José de Apartadó.

Nathalie y Bianca


Nota de pie:

[1] Padre Javier Giraldo: Cronología de agresiones contra la Comunidad de Paz de San José de Apartadó y población de la zona, con posterioridad al 7 de agosto de 2002, 28 de enero de 2008

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