Cacarica: el acompañamiento que marcó a PBI

Las comunidades de Cacarica y los miembros de la organización Cavida, (Comunidades de Autodeterminación, Vida y Dignidad del Cacarica), han servido, y siguen sirviendo, como un ejemplo para mucha gente en Colombia, cruzando límites y definiendo estándares en un contexto de violencia y explotación. PBI ha tenido el privilegio de acompañarles en su camino y en su lucha durante muchos años.

Ha sido una experiencia emocionante, larga y con una dinámica que constantemente ha ido cambiando.

Monumento conmemorativo del desplazamiento en Cacarica. Foto: Jorge Mata
Monumento conmemorativo del desplazamiento en Cacarica. Foto: Jorge Mata

Al principio, hace 15 años, los y las brigadistas vivían con la gente en Cacarica, compartían diariamente con la comunidad, conociendo muy de cerca las historias y la vida en la cuenca y formando parte de ella aun siendo de afuera. Han sido 15 años de historia en común, con altas y bajas, constituyendo una relación que de seguro ha marcado a PBI, tanto en su conocimiento y análisis, como en su corazón institucional y solidario.

Cuando las comunidades de Cacarica y de otras partes del Bajo Atrato fueron desplazadas en febrero de 1997, en la operación militar y paramilitar llamada la «Operación Génesis», tuvieron que salir hacia diferentes lugares de Urabá o a otras zonas de la región. La gente de la cuenca de Cacarica se concentró principalmente en tres lugares: la mayoría se fueron al coliseo deportivo en Turbo; otros se quedaron en Bocas del Atrato, un caserío ubicado donde el Río Atrato desemboca en el Golfo de Urabá; y, algunos se fueron a Panamá, para luego ser trasladados a Bahía Cupica en la costa pacifica del Chocó[1].

La mayoría de la gente desplazada de Cacarica fue a vivir al Coliseo deportivo en Turbo.
La mayoría de la gente desplazada de Cacarica fue a vivir al Coliseo deportivo en Turbo.

Con el desplazamiento, la población de Cacarica fue víctima de bloqueos económicos, de la instalación de una base paramilitar en su territorio y de la desaparición y asesinato de 82 personas de sus comunidades. Además, tanto durante el desplazamiento, la invasión paramilitar y militar del territorio y hasta cuando la población retornó, empresas como Maderas de Darién y Multifruits CIA S.A. han estado explotando el bosque y la tierra en Cacarica[2].

Cuando se llevó a cabo la «Operación Génesis» en el Bajo Atrato, PBI llevaba menos de tres años en Colombia, trabajando en Bogotá y en Barrancabermeja. A Urabá no había llegado todavía, hasta que la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz (Cijp)[3], entre otras, le pidió acompañamiento a la zona donde estaban iniciando un trabajo con numerosas víctimas desplazadas. En julio de 1998, PBI instaló un equipo permanente en Turbo, en el Urabá Antioqueño, acompañando desde entonces a las comunidades de Cacarica, directamente o a través de Cijp.

Acompañar a las comunidades de Cacarica era una nueva experiencia para PBI. Era la primera vez que acompañaba directamente a la gente de las comunidades; era la primera vez que trabajaba con el tema del desplazamiento; y, la primera vez que acompañaba a personas de manera permanente. Una vez instalados en Turbo, PBI podía llevar a cabo su objetivo de proteger a la gente que vivía el desplazamiento, el equipo comenzó a hacer rondas en los albergues y también dormían cada noche en el coliseo de Turbo, donde estaba concentrada la mayoría de la gente. En algunas ocasiones, el equipo acompañó también viajes a Bocas del Atrato o, esporádicamente, hasta Bahía Cupica[4].

En 2000 una chalupa entró con el primer grupo de retornados.
En 2000 una chalupa entró con el primer grupo de retornados.

En Turbo, las comunidades de Cacarica empezaron a organizarse, creando la organización Cavida, (Comunidades de Autodeterminación Vida y Dignidad). Negociaron con el gobierno de Andrés Pastrana, exigiendo condiciones para poder retornar al territorio[5]. Uno de los derechos contemplados en la Ley 70 de 1993 era el Título Colectivo para comunidades afro, por el cual las comunidades ya habían empezado a pelear antes del desplazamiento, en 1995 y 1996. Pero la concesión del título oficialmente se llevó a cabo en diciembre de 1999, cuando una representación del gobierno fue al coliseo de Turbo para otorgarles dicha titulación[6].

En 1999 se pudo realizar una primera misión exploratoria al terreno, pensando en un posible retorno. Una misión de líderes y ancianos salió desde Turbo, sin saber si los paramilitares permanecían en el territorio o si estaba alguna de las comunidades que había allá antes del desplazamiento. Llegaron a lo que luego sería la Zona Humanitaria de Nueva Vida, en el río Perancho. Donde antes había una comunidad, solo quedaban los restos de la iglesia y de la escuela. Las personas que participaron en este primer regreso al territorio empezaron a limpiar el terreno y sembrar el primer cultivo de arroz para poder hacer la primera cosecha cuando volvieran[7].

La Zona Humanitaria[8] (Zh) de Nueva Vida es la primera de su tipo creada en Colombia. Una Zh es un espacio protegido para uso exclusivo de la población civil. El modelo en sí no existe en la legislación colombiana, pero se basa en la normatividad del derecho a la vida y la protección de la población civil en un conflicto armado interno, según lo establecido en el Derecho Internacional Humanitario. Además el modelo ha sido reconocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), a través de las medidas provisionales otorgadas a algunas Zonas Humanitarias (Zzhh) en Colombia. Las Zzhh están físicamente definidas por una malla y por pancartas señalando que está prohibido el ingreso de actores armados, sea la guerrilla, los paramilitares o el ejército nacional. Es una propuesta de empoderamiento y protección de las comunidades que luchan por la defensa de su vida y sus derechos[9].

Una Zona Humanitaria es un espacio protegido para uso exclusivo de la población civil. Foto: Charlotte Kesl
Una Zona Humanitaria es un espacio protegido para uso exclusivo de la población civil. Foto: Charlotte Kesl

En junio de 2001 se creó oficialmente la primera Zh del país, Nueva Vida, en la cuenca del río Cacarica[10]. El retorno se realizó en tres etapas: la primera fue en enero del año 2000; la segunda, en septiembre del mismo año; y la última etapa fue la entrada de febrero de 2001. En enero de 2000 una chalupa entró con el primer grupo de retornados, acompañados por organizaciones internacionales y nacionales, además de instituciones del Estado. PBI hizo parte de este primer retorno y también estuvo durante el proceso largo de retorno. PBI empezó a acompañar permanentemente en la cuenca, viviendo en la Zh de Nueva Vida y luego también en Esperanza en Dios.[11]

El acompañamiento internacional y nacional ha sido importante para el proceso de Cavida. Cuentan con el acompañamiento y apoyo de otras organizaciones internacionales, lo que les ha permitido ser un proceso muy fortalecido y emblemático en Colombia.

El proceso en Cacarica sí es emblemático de tantas maneras diferentes, y para PBI el acompañamiento en Cacarica ha sido un aprendizaje importante. Fue la primera vez que PBI Colombia entró a acompañar un proceso comunitario, por primera vez trabajó directamente con el tema de desplazamiento y desplazamiento masivo, un tema que luego ha marcado mucho el trabajo de PBI en Colombia. Fue el primer proceso de retorno, una experiencia que también ha sido importante en el trabajo y el acompañamiento de otros procesos de retorno. Además, el trabajo con Cacarica fue la introducción a una zona donde PBI lleva ya 15 años con presencia permanente, acompañando a una de las propuestas más fuertes de paz y resistencia en el país.

Hoy en día PBI no vive con las comunidades en Cacarica. El acompañamiento se realiza a través de la Cijp, y la presencia en terreno es más esporádica. No significa que el acompañamiento se haya acabado, (se sigue acompañando a Cavida), pero el trabajo se enfoca más en incidencia; presionando para que se dé cumplimiento a la protección de la comunidad a través de trabajo político a nivel regional, nacional e internacional.

Cuando la gente retornó PBI empezó a acompañar permanentemente en Cacarica. Foto: Alejandro González
Cuando la gente retornó PBI empezó a acompañar permanentemente en Cacarica. Foto: Alejandro González

Actualmente, las comunidades de Cacarica están siendo, de nuevo, un ejemplo en Colombia. En diciembre de 2013 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), condenó al Estado colombiano como responsable de haber «incumplido su obligación de garantizar y a no ser desplazado forzadamente»[12] a las comunidades de Cacarica, por la falta de protección y por no asegurarles un retorno seguro. Además, la Corte le condenó por haber colaborado con grupos paramilitares; haber despojado a las comunidades de sus tierras, en contra de la Ley 70 de 1993, que protege los territorios ancestrales de las comunidades afrocolombianas; y, por último, por los actos crueles cometidos en contra de Marino López. El Estado fue obligado a otorgar medidas de protección, siendo un punto «restituir el efectivo uso, goce y posesión de los territorios reconocidos en la normativa a las comunidades afrodescendientes agrupadas en el Consejo Comunitario de las Comunidades de la Cuenca del río Cacarica afrodescendiente»[13]. La sentencia es simbólica y moralmente importantísima, siendo la primera sentencia de la CoIDH que condena a un Estado por desplazamiento de una comunidad afrodescendiente.

De nuevo, las comunidades de Cacarica sirven como un ejemplo de resistencia y lucha por la justicia en Colombia. Y, también, para PBI.

Por: Katrine Ringhus, voluntaria de Noruega (2012 – 2014)

Notas de pie:

[1] Boletín de PBI Colombia 15 años, entrevista con Danilo Rueda de Cijp, Bogotá/Octubre 2009; Somos tierra de esta tierra. Memorias de una resistencia civil. CAVIDA. 2002

[2] Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad: Espacios de dignidad para la población desplazada en Colombia por Danilo Rueda/Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y Catherine Bouley/Comisión Colombiana de Juristas, Bogotá 2009

[3] Hoy en día la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz – Cijp

[4] Entrevista con Pedro Lázaro Pérez, Brigadista de PBI en Turbo en 1999/2000.

[5] La Corte Interamericana de Derechos Humanos: Sentencia en el caso de las Comunidades Afrodescendientes Desplazadas de la Cuenca del Rio Cacarica (Operación Génesis) vs. Colombia, pagina 53. San José, Costa Rica/Noviembre 2013

[6] La Corte Interamericana de Derechos Humanos: Sentencia en el caso de las Comunidades Afrodescendientes Desplazadas de la Cuenca del Rio Cacarica (Operación Génesis) vs. Colombia, pagina 59. San José, Costa Rica/Noviembre 2013; Entrevista con Pedro Lázaro Pérez, Brigadista de PBI en Turbo en 1999/2000.

[7] Entrevista con Pedro Lázaro Pérez, Brigadista de PBI en Turbo en 1999/2000.

[8] En adelante ZZHH

[9] Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad: Espacios de dignidad para la población desplazada en Colombia por Danilo Rueda/Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y Catherine Bouley/Comisión Colombiana de Juristas, Bogotá 2009

[10] Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad: Espacios de dignidad para la población desplazada en Colombia por Danilo Rueda/Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y Catherine Bouley/Comisión Colombiana de Juristas, Bogotá 2009

[11] Entrevista con Pedro Lázaro Pérez, Brigadista de PBI en Turbo en 1999/2000.

[12] El Espectador: Operación Génesis» al desnudo, ) de Enero de 2014; La Corte Interamericana de Derechos Humanos: Sentencia en el caso de las Comunidades Afrodescendientes Desplazadas de la Cuenca del Rio Cacarica (Operación Génesis) vs. Colombia, Comunicado de Prensa, San José, Costa Rica/26 de Diciembre de 2013

[13] La Corte Interamericana de Derechos Humanos: Sentencia en el caso de las Comunidades Afrodescendientes Desplazadas de la Cuenca del Rio Cacarica (Operación Génesis) vs. Colombia, Comunicado de Prensa, 26 de Diciembre de 2013

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